viernes, 30 de abril de 2010

Ginóbili, 90 % efectivo

Un 90 % de efectividad es lo que tiene Emanuel Ginóbili, quien anunció la semana pasada que no irá al mundial de Turquía 2010, que se disputará del 28 de agosto al 12 de septiembre, en presencias vistiendo la celeste y blanca en los torneos más importantes que se realizan en el básquet.


Su decisión de no viajar a la cita máxima generó un amplio debate, tanto de los seguidores de este deporte, como de los que no lo hacen habitualmente, pero se prenden en los mundiales. Algunos podrán estar a favor y otros en contra, cada uno con sus argumentos o su forma de ver las cosas, pero lo que está claro es que Manu no estará presente en Turquía, y aunque habrá varias figuras que sí lo harán, el equipo argentino no contará con su mejor jugador en la historia de nuestro país.

Desde Atenas 1998, cuando Ginóbili debutó oficialmente para la selección argentina, es la primera vez que el actual jugador de San Antonio Spurs no participará de una competición trascendente, teniendo en cuenta los mundiales y los Juegos Olímpicos.

Luego de esa primera experiencia internacional con el equipo nacional, en la que jugó 6 de los 9 partidos, Manu estuvo en el 100 por ciento de los encuentros que la selección disputó en los mundiales de Indianápolis 2002 y Japón 2006, donde obtuvo un promedio de puntos de 14.1 y 15.1, respectivamente. En el primero, Argentina fue subcampeón, tras perder con Yugoslavia en la definición del torneo, mientras que en el segundo salió cuarto, luego de quedar eliminada por un punto en la semifinal ante España.

La albiceleste no clasificó a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, pero cuatro años más tarde volverían a la competición para colgarse la medalla dorada. Fue un equipo de grandes figuras, como Scola, Sánchez, Montecchia, Delfino, Hermann, Nocioni y varios más; pero siempre resaltó Ginóbili, quien jugó 239 de los 320 minutos que disputó Argentina y tuvo una media de 19.2 puntos por partido, siendo el de mejor promedio del equipo. Las estadísticas podrán mostrar su buen aporte en el marcador a lo largo del torneo, pero jugadas como la del final del partido contra Serbia y Montenegro, tirándose de palomita para anotar el tanto de la victoria a falta de menos de 4 segundos, son las que quedan en la memoria de todos. Podrá haber sido en el primer partido de la primera ronda, pero tuvo un gusto especial, ya que se trataba de quienes les habían quitado la chance de ser campeón mundial dos años atrás.

En Beijing 2008, la participación del escolta argentino sería nuevamente fundamental, aunque le quedaría el sabor amargo de no llegar a la final y no poder disputar el partido por la medalla de bronce, que lograrían sus compañeros. Una molestia en el tobillo, que sufrió tempranamente en el encuentro ante Estados Unidos por las semifinales, fue lo que le impidió seguir en ese juego y estar presente por el tercer puesto. Sin embargo, un promedio de 17.1 y su presencia en 7 de los 8 partidos marcan nuevamente la importancia de Manu para el equipo.

El mejor jugador de la historia del básquet de nuestro país no jugó sólo en 3 encuentros del mundial de Atenas 1998, cuando sólo tenía 18 años y un partido por los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, a causa de una lesión. Se podrá discutir si la decisión que tomó fue correcta o no. Lo cierto es que, salvo en esta ocasión, Manu siempre dijo presente.


Manu tirándose de palomita en la jugada final contra Serbia y Montenegro: