
“Jugar en la Primera de River era el sueño de mi viejo”, cuenta Zapata sobre la fantasía de su padre, quien se probó en el club de Nuñez, cuando Renato Cesarini era el técnico, pero los dirigentes de su equipo “Las rosas” (Santa Fe), no le dieron el pase. A Alberto, le esfumarían la ilusión de cumplir su mayor anhelo. Sin embargo, años más tarde, lo disfrutaría a costas de su hijo.
Sus primeros pasos en el fútbol fueron en Juventud Unida, club de la Primera D. Repentinamente, pasó a Argentinos Juniors, donde debutó a los 19 años, de la mano de Osvaldo Sosa. Luego de disputar solo dos torneos en el equipo de La Paternal y tras la actuación con la selección argentina Sub 20, fue transferido a River, junto a Cristian Ledesma.
-¿Cómo fue tu salida de River, que no quedó muy clara, después de que no te renovaran el contrato?
-Passarella quería que me quede, estaba todo hablado con los dirigentes, que también apoyaban esa iniciativa, pero a lo último empezaron a dar vueltas y yo ya estaba cansado de jugar y no cobrar. La verdad que Daniel hizo todo lo posible para que siguiera, el contracto estaba listo para firmar pero nunca se terminaba de cerrar el acuerdo. Entonces, decidí irme de River, porque ya había cumplido un ciclo, hacía 7 años que estaba en el club. Ahí surgieron las propuestas de varios equipos, como Independiente, uno de México, y Vélez, donde terminé arreglando, ya que era un proyecto serio y estaba de acuerdo con lo que me ofrecieron. En una semana se cerró todo.
-¿Por qué rechazaste las ofertas del exterior?
-Por una cuestión familiar más que nada. Afuera me pagaban lo mismo que en Vélez y no valía la pena irme, teniendo a toda mi familia acá.
-¿Cómo fue tu experiencia en el paso por el Real Valladolid?
-Fue muy buena. Me perdí el primer partido contra Valencia cuando llegué y después jugué siempre en el año que estuve. Luchamos hasta la última fecha por la permanencia en Primera. Era una ciudad chica, a dos horas de Madrid. Me había adaptado bastante bien, cuando justo Astrada agarra River y me llama para que me vuelva. Yo estaba a préstamo allá, así que me vine.
-¿Volverías a River si te llaman o cómo quedó la relación con el club?
-La relación quedó muy buena. Yo igual el trato que tenía con los dirigentes era de jefe-empleado y nada más, como en todos los clubes que estuve. Con mucho respeto pero no era una amistad.
-¿Cómo ves la situación actual de River?
-La crisis que está viviendo River a nivel futbolístico es de falta de confianza. Es un conjunto de todo; si la dirigencia está mal, los jugadores también. No es que Buonanotte, Ortega, Barrado y Abelairas se olvidaron de jugar. A mi me pasó y cuando estás así, vas perdiendo la técnica y la precisión. Los triunfos son los que te dan confianza de nuevo para afrontar las cosas de otra manera. Yo creo que con Leo (Astrada), van a levantar de a poco como lo están intentando, porque se cómo trabaja y es un técnico muy capaz.
-¿Cómo fue tener a La Volpe como técnico, ya que se habla tanto de lo obsesionado que es con la táctica?
-Ricardo es un técnico que para el fútbol argentino era raro, pero hay muchos equipos ahora que están jugando de la forma que proponía él. La verdad que cambió mucho las cosas en el fútbol mexicano, porque le dio un panorama al juego importante. Yo creo que no le fue bien en Boca, porque quiso hacer lo que no estaban acostumbrados. Ellos eran de buscar a Palermo en el área, no de salir jugando. Tienen otra forma de juego. Además, tenes que tener jugadores con técnica, con buen pie, buena pegada, para acoplarlos al sistema que él quería. En Vélez también le costó bastante.
-¿Gareca fue el que te convenció para que no te vallas, después de la mala relación que había quedado con la gente?
-La verdad que estaba muy mal con la gente. Gareca me llamó una semana antes de arreglar para juntarnos a hablar. Nos reunimos, me dio mucha confianza y me dijo que las cosas iban a cambiar. Me comentó los jugadores que iba a traer y se armó un lindo plantel. El técnico me convenció pero también sentí que tenía la capacidad de dar vuelta la situación con la gente, que se caía de la platea para putearme. Además, yo me fastidiaba más porque salía con mucha bronca de la cancha y terminaba haciendo gestos a la tribuna, que después me arrepentía. En River también me pasó. Por suerte ahora estoy pasando un buen momento, por el hecho de que el equipo esta ganando y jugando bien, además del campeonato que logramos, que es importante.
-¿Pensás que Vélez puede pelear los dos campeonatos hasta el final?
-Yo creo que nosotros nos convencimos de pelear los dos torneos, y eso es bueno, porque a algunos jugadores la seguidilla de partidos nos hace bien. Te cansa por ahí, pero no estás agotado. Muy pocos clubes han conseguido las dos cosas pero nosotros estamos pensando en eso y queremos entrar en la historia por ganar la copa y el torneo.
-¿Se les hace más complicado pelear el campeonato local con equipos que compiten en un solo torneo?
-Dicen que Vélez se levanta en los segundos tiempos y es porque nos cuesta arrancar en la primera parte. Es cómo que sentimos las piernas pesadas y nos vamos soltando durante el partido. Capas que ellos tienen un poco de ventaja porque cuentan con toda la semana para descansar y nosotros venimos de jugar por la copa también. A veces te juega en contra, pero Vélez tiene bastante rotación, un plantel muy amplio, que todos pueden jugar porque son de buen nivel. Además, llegaron refuerzos como Caruso, que está rindiendo, Roly (Zárate), que estaba recuperándose en cuarta y actualmente esta bien, haciendo goles, y Cristaldo, que era suplente y ahora es titular. Eso es importante porque hace que todos tengan confianza.
-¿Cuál fue el técnico que más te marcó en tu carrera?-Principalmente, Chiche Sosa en Argentinos Juniors, que me hizo debutar y fue como un padre del fútbol para mí. Me inculcó lo del volante por izquierda y me hizo mejorar muchos errores que tenía. Después, Ramón Díaz, que me hablaba mucho, me daba consejos y cuando todos me insultaban, él me hacía jugar. Y también Gareca, que la tranquilidad que le dio a mi juego es fundamental.
-¿Te ilusiona el hecho de que Maradona se fije tanto en los jugadores del medio local y te llame?
-Yo me ilusiono con hacer buenos partidos, tener buen nivel y que mi equipo gane. Si bien a uno le gusta que la selección lo llame, yo espere bastante. En River tuve muchos partidos buenos y nunca se comunicaron conmigo. La ilusión de vestir la celeste y blanca uno siempre la tiene, y más que me tocó estar en el Sub 20 y fue una experiencia muy linda, pero creo que muy pocos van a tener chances del fútbol argentino. La idea de llevar una selección local al interior contra un equipo suplente de Ghana, estaría bueno si habría más jugadores como Palermo y Schiavi, que los llama para los partidos importantes. También que el equipo se forme con la mitad de los de acá y la otra mitad de los de Europa. Pero Maradona les dio la oportunidad de verdad a los del fútbol local, que otros técnicos no les daban. Vos mirabas a la selección y eran todos los que están jugando afuera. Por lo menos ahora hay de los dos lados.
Paula, tengo el honor de dejar el primer comentario en este espacio periodístico. Seguro que dentro de muchos años, cuando estés rodeada del éxito profesional, vas a recordarlo con un especial cariño.
ResponderEliminarUn saludo
Pablo Aro Geraldes