miércoles, 18 de agosto de 2010

Atlanta campeón de la Copa Suecia 1958

Hace 50 años, 3 meses y 19 días el club Atlanta se consagraba campeón en la única edición de la Copa Suecia, torneo que se disputó durante el receso del Mundial de 1958 para que los clubes argentinos no estuvieran en inactividad por tanto tiempo, venciendo en la final a Racing por 3-1.


“El desánimo generalizado por la mala actuación de la selección argentina que dirigía Guillermo Stábile en el Mundial de Suecia 1958 influyó en la concurrencia de la gente a los estadios. Tras el regreso del conjunto albiceleste al país, se reanuda el torneo local y la falta de fechas hizo que algunos partidos de la copa se terminaran jugando en 1959 y la final se disputara recién en 1960”, explicó el historiador Edgardo Imas.

“La discontinuidad de los partidos nos daba la posibilidad de descansar. Éramos un equipo muy corto con quince jugadores, participábamos de los dos torneos y no había cambios”, recordó Mario Griguol, primo de Carlos Timoteo.

Los 16 equipos participantes de la competición estaban divididos en dos grupos de ocho. Una zona la ganó Racing claramente y en la otra igualaron en el primer puesto Rosario Central y Atlanta. Un año después, se jugó un partido desempate en la cancha de Newell´s, que el bohemio ganó por 1-0 con gol del uruguayo Walter José Roque. Así, quedó primero y disputó la final con Racing.


“A mí me tocó debutar en la copa frente a River en su estadio. Me impresionó entrar por primera vez al vestuario y ver la cancha. Atlanta batió a River por 4-1, una cosa que parecía ilógica. Además, tuve la suerte de convertir. Yo era muy joven, todavía uno no dimensionaba cuánta importancia podían tener en el futuro esos acontecimientos”, comentó Mario Katzman en referencia al primer partido del torneo.

“Antes el fútbol se vivía de otra forma. Íbamos a todas a las canchas en las que jugaba Atlanta y nos mezclabámos con los hinchas del rival, que no pasaba nada”, contó Julio Bardelli, un hincha del bohemio.

La final tuvo lugar el 29 de abril de 1960 en el Viejo Gasómetro de San Lorenzo. El primer tiempo finalizó 2-0 para Atlanta y en la segunda mitad descontó Rubén Héctor Sosa, pero Alberto González volvió a sacar la diferencia para cerrar el marcador 3-1. “Le pegué al arco, sin pensar dónde iba a entrar y se clavó en el ángulo. Para mí era como tocar la gloria con las manos. Y los besos, los abrazos de los muchachos que sólo conocía de verlos jugar... Era inenarrable, inenarrable”, recordó el Nene González, quien debutó en la Primera División en el partido definitorio. “Todavía no cumplía los 19 años. Ser citado, debutar en Primera, hacer el tercer gol, salir campeones por primera vez con Atlanta a nivel profesional, fue inborrable. Era realmente participar en la historia de una institución que es y será importante a pesar de jugar en la Primera B”, expresó González.


Nunca antes un equipo chico había ganado un torneo de AFA. Tampoco el bohemio había conseguido un campeonato en el profesionalismo. “Para Atlanta esto no es lo mismo que para los hinchas de clubes como River o Boca. En la época que nosotros salimos campeones sólo lo hacían los cinco grandes. Es como cuando se logra algo que parecía imposible. Sin embargo, se logró”, recuerda Mario Katzman.

En ese torneo, el equipo de Villa Crespo jugó 16 partidos de los cuales ganó 9, empató 3 y perdió 4; con 30 goles a favor y 19 en contra. A causa de la larga duración de la copa, tanto el plantel como el cuerpo técnico se fueron renovando. Victorio Luis Spinetto se hizo cargo del equipo en el comienzo de la Copa Suecia hasta el partido desempate ante Central, cuando lo sucedió Juan Carlos Fonda, mientras que en la final Manuel Giúdice dirigió al conjunto de Villa Crespo. “Se juntaron un grupo de jugadores liderados en un primer momento por Spinetto y luego por Fonda, con un gran preparador físico como Adolfo Mogilevsky, muy adelantado para la época”, contó Osvaldo Güenzatti. Por otra parte, sólo Carlos Griguol, Rodolfo Bettinoti, Norberto Desanzo y Oscar Clariá fueron los futbolistas que estuvieron presentes en todos los encuentros.

“Yo no era tan sólo un hincha de Atlanta, yo era un fervoroso enamorado de esa camiseta que ocupaba un inconmensurable espacio en mi vida y lo era por diversas razones que no vienen al caso mencionar, excepto una: éramos David contra Goliat”, expresó en una carta Jorge Kobowsky, hijo de uno de los ex presidentes del club.

Si bien en su momento fue un logro importante para Atlanta, no tuvo la misma trascendencia que fue adquiriendo a través de los años, quedando en la historia del club como el único campeonato conquistado en el profesionalismo. Después de 49 años, el título obtenido en 1960 fue reconocido oficialmente por la Asociación de Fútbol Argentino y desde entonces la camiseta cuenta con su primera estrella bordada en la parte superior del escudo.


Conmemoración de la Copa Suecia 1958 por el programa Fuimos Héroes:







Nota realizada junto a Maribel Costantino y Fabiola Villalba.

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