jueves, 10 de junio de 2010

El hacedor de milagros

Tomó las riendas de Italia tras el papel decepcionante que realizó en la Eurocopa 2004, eliminada en primera ronda. Cambió radicalmente la mentalidad de los jugadores y se consagró campeón del Mundial de Alemania 2006. En Sudáfrica 2010, Marcello Lippi buscará no sólo revalidar el título conseguido cuatro años atrás, sino también igualar a Vittorio Pozzo, el único entrenador en la historia en obtener dos copas del mundo.


Renunció a su cargo tras la consagración en Alemania, pero regresó a la selección azurra ante el pedido de los dirigentes, nuevamente después de una mala actuación en una Eurocopa, esta vez la del 2008, quedando afuera en cuartos de final.
"Ninguna selección es superior a Italia. No quiero decir que seamos mejores que todas las demás, pero puedo asegurar que no somos inferiores a ningún equipo"; esa declaración muestra claramente la mentalidad ganadora que le transmitió a sus dirigidos.

El italiano, nacido el 11 de abril de 1948 en la ciudad de Viareggio, ubicada en el centro de Italia, donde todos (incluido él) son aficionados de la pesca y el mar, vistió los pantalones cortos en la posición de defensor para tres equipos de su país: Savona, Sampdoria y Pistoiese. Si bien no participó de partidos internacionales con su selección como jugador, Lippi se quedó afuera de Alemania 1974, justamente donde 32 años después se tomó revancha consagrándose campeón como técnico.


“El fútbol es belleza más resultado”, asegura Lippi y es la idea que implementó en sus dos etapas en Juventus, donde como técnico ganó todo: Champions League (más 3 finales), Intercontinental, Copa UEFA, Supercopa de Europa, Copa de Italia, 3 Supercopas de Italia y 5 Scudettis. Anteriormente había dirigido al Inter de Milán y a equipos chicos del mismo país, donde no logró el éxito como sí lo hizo en la Vecchia Signora.

Ya se conoce su sucesor tras Sudáfrica 2010, el actual técnico de Fiorentina Cesare Prandelli. Sin embargo, Lippi una vez más tratará de hacer el milagro, como sucedió en el 2006 en medio de la peor crisis del fútbol italiano y las críticas recibidas por la prensa ante los sobornos a los árbitros, de salir campeón mundial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario